También se ha impuesto una narrativa colectiva de que “los inmuebles siempre suben”.
Pero los datos dicen que en muchos países avanzados como USA, Canadá y partes de Europa los precios llevan un tiempo estancados y comienzan a caer.
El inmueble cotiza y como toda cotización puede subir o bajar en cualquier momento.
Un mercado tan tensionado como la vivienda, que lleva una subida continua de muchos años llegando a un punto de inaccesibilidad, sumando a un entorno de bonos globales subiendo y tipos subiendo puede ser el catalizador perfecto para grandes caídas en ese sector.
Tema interesante.
